Schelklingen se encuentra en el idílico Achtal, rodeado de colinas verdes. En la reserva de la biosfera Jura de Suabia puedes encontrar, aparte de sus bosques y cuevas, extensos carriles para bicicletas y senderos.

Con el histórico ferrobús “Ulmer Spatz” puedes ir desde el Jura a Ulm.

La piscina al aire libre de Schelklingen queda cerca y se llega rápidamente a pie.

 

Atracciones turísticas en el entorno cercano:

Schelklingen tiene una larga historia que se remonta al Paleolítico. La pequeña ciudad se hizo famosa gracias a la “Venus de Hohle Fels”, hallada en una de las cuevas del alrededor, todas ellas importantes asentamientos arqueológicos. En el museo de Schelklingen podrás informarte sobre las excavaciones y los hallazgos arqueológicos.

La Venus, de más de 40.000 años de antigüedad y esculpida en marfil de mamut, está considerada como la obra de arte figurativa más antigua conocida de la humanidad. Este y muchos otros hallazgos importantes de la zona están expuestos en el museo prehistórico de Blaubeuren.

 

Blaubeuren, a 8 km de Schelklingen, no es solo por eso una visita obligatoria. Su casco viejo y monasterio ofrecen arquitectura y arte que merecen la pena visitar. Un destacado elemento de la historia del arte es la iglesia del convento con su altar mayor medieval y la sillería de los artistas eminentes de la escuela de Ulm.

Pero también el paisaje y la naturaleza de los alrededores tienen mucho que ofrecer. Como por ejemplo, el legendario manantial Blautopf. El agua de esta fuente de radiante color azul verdoso penetra hasta las profundas ramificaciones del sistema de cuevas subterráneo del Jura de Suabia. Por cierto, puedes encontrar una de sus ramificaciones en Schelklingen.

 

La ciudad Ulm, a 25 km de distancia, ofrece numerosas atracciones turísticas para todos los gustos: el casco viejo, la catedral, museos, barrios pesqueros, las orillas del Danubio y mucho más. Puedes hacerte una idea en la página web de la ciudad.